Te
llevan y te traen con prisas y a las horas prefijadas y si te apetece
quedarte un rato disfrutando del café, no puedes hacerlo porque se
rompería la cohesión del grupo.
Tal como diría Gila, “te empiezas a bajar el refajo en una ciudad para que puedas hacer tus descargas en la siguiente”.A
mí me parece un poco exagerado, y hasta ahora nunca me he visto en esa
situación. No me importa que una semana al año “dirijan” mi vida. No me
importa que una voz agradable al teléfono me despierte por la mañana.
No me importa salir de la habitación del hotel y dejar la cama sin
hacer. No me importa comer (lo que yo quiera y elija, porque casi
siempre es tipo “buffet”) sin haber hecho la comida, y lo que es mejor,
sin haber tenido que pensar qué voy a hacer de comer para el día
siguiente